No hay tarifario, y es deliberado: el vaciado de un refit de dos meses y un año de stock de contratista no son el mismo trabajo, y un precio gancho con letra pequeña no ayuda a nadie.
Díganos tres cosas —cuánto espacio, desde cuándo y qué va a guardar— y le damos un precio real. Sin costes ocultos y sin permanencias largas.
Las mismas en todas las unidades, sea cual sea el tamaño.
Estancia mínima de un mes, después mes a mes. El mes en que devuelve el espacio se cobra entero.
El presupuesto es el precio. Sin gastos de gestión, sin cargos de salida y sin obligación de comprarnos el candado.
Un cubrecandado que admite su propio candado de alta seguridad. Nadie más tiene llave.
Polígono Son Morro, cerca del astillero, del puerto y de las vías principales.